La iniciativa forma parte del plan industrial y busca crear un corredor para transportar y almacenar dióxido de carbono.

En plena carrera europea para reducir emisiones sin perder competitividad, Euskadi ha dado este miércoles «un primer paso» para articular una solución conjunta al dióxido de carbono que generan las industrias más contaminantes. El Gobierno vasco ha firmado junto a varias compañías energéticas e industriales un memorando de entendimiento para diseñar una cadena de valor completa del CO2 –desde su captura hasta su transporte, distribución, uso y almacenamiento– con el objetivo de dar respuesta a los sectores donde la electrificación no es suficiente y convertir este reto en una nueva palanca de competitividad.

Se trata, en esencia, de desplegar un sistema que permita gestionar el CO2 que hoy emiten las industrias más contaminantes. Esto implica instalar tecnologías de captura en las propias fábricas para retener ese gas antes de que llegue a la atmósfera y, después, transportarlo hasta instalaciones donde pueda almacenarse de forma segura bajo tierra o reutilizarse como materia prima para, por ejemplo, fabricar combustibles sintéticos. Una apuesta con la que el Gobierno vasco busca «avanzar en autonomía estratégica», reduciendo la dependencia exterior en materia energética y reforzando la competitividad de su industria.

La voluntad de avanzar en este ámbito se ha concretado este miércoles en la firma de un memorando de entendimiento para impulsar el denominado ‘Hub COnet2 Norte’. En el proyecto participan el Gobierno vasco, a través del Ente Vasco de la Energía (EVE), junto a Petronor; Heidelberg Materials, multinacional del cemento; Calcinor, grupo vasco especializado en la producción de cal y soluciones para la industria; y Terresis, sociedad vinculada a Magnesitas Navarras centrada en la extracción y tratamiento de magnesita. A ellos se suman Nortegas, operador de redes de distribución de gas, y Enagás, gestor del sistema gasista y de infraestructuras energéticas en España. Esta iniciativa conjunta busca, por lo tanto, articular un consorcio que facilite el acceso a financiación europea, en particular a través del Mecanismo Conectar Europa (CEF) y del Fondo de Innovación.

El proyecto se enmarca en el Plan de Industria con el que el Ejecutivo autonómico, en línea con el informe Draghi, pretende reforzar la competitividad de la industria vasca mediante su modernización, descarbonización y apuesta por sectores estratégicos de alto valor añadido. Su desarrollo permitirá optimizar costes logísticos, mejorar la viabilidad de los proyectos y «asegurar que las diferentes iniciativas de descarbonización industrial sigan una hoja de ruta común». La intención de los firmantes es que en los próximos meses otros gobiernos y empresas del norte de España se sumen a este memorando.

El consejero de Industria, Mikel Jauregi, ha subrayado que se trata de un proyecto «integral» que abarca toda la cadena de valor, al tiempo que ha recalcado que permitirá «reducir emisiones generando nuevos desarrollos industriales, ganando en competitividad e impactando positivamente en el bienestar de la ciudadanía».